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Las personas con VIH envejecen 15 años antes

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Se debe a un efecto directo del virus residual en el organismo y los daños colaterales causados por los cócteles terapéuticos

 

En el Simposio Sida-2011 que se ha celebrado en Barcelona, ha quedado muy claro que en la actualidad en nuestro entorno, la terapia antirretroviral frente al virus del sida es cada vez un tratamiento más cómodo, más sencillo y mejor tolerado. La constante investigación para mejorar los tratamientos buscando mayor efectividad y reducción de efectos secundarios ha cambiado la visión del sida, que de ser una enfermedad con alta tasa de mortalidad es hoy día una dolencia crónica. Pero también se ha resaltado que un medicamento de por vida impone desarrollar fármacos con baja toxicidad.

Pero frente a esos aspectos positivos de buena respuesta a las terapias antirretrovirales, los expertos han querido aflorar las complicaciones que no están relacionadas con la infección y que aparecen cada vez con mayor frecuencia entre estos enfermos de sida; como afirma el doctor Josep María Gatell, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas y Sida del Hospital Clinic de Barcelona y una de las autoridades en esta dolencia "el tratamiento antirretroviral normaliza la infección pero no convierte al infectado por VIH en una persona sana. Los pacientes con sida son una población que está envejeciendo y que lo hace a una mayor velocidad que la población general. En consecuencia presentan más complicaciones asociadas a la edad con mayor rapidez y mayor frecuencia. No sabemos qué se puede hacer con esto. Es posible que dentro de cinco años las terapias retrovirales vayan acompañadas de otros fármacos como las aspirinas o las estatinas, que se utilizan para paliar efectos relacionados con el envejecimiento como los problemas cardiovasculares o el colesterol", reconoce Gatell, al indicar que éste es uno de los temas más candentes en la investigación actual contra el sida, y uno de los aspectos abordados durante la reunión científica.

Es fácil observar que las personas con VIH presentan con frecuencia una apariencia física demacrada y de aspecto mucho más envejecido que lo que corresponde a su carnet de identidad. Su fisiología no va acorde con su edad y, en consecuencia, suelen presentar complicaciones patológicas denominadas no sida como problemas cardiovasculares, infartos de miocardio, ictus, variedades de cáncer y deterioro neurocognocitivo en una proporción mucho más elevada que la población en general.

Efectos secundarios
Los expertos creen que estas formas prematuras de envejecimiento, tanto en el aspecto físico exterior como en las manifestaciones patológicas de la fisiología son efectos secundarios tanto de los fármacos como de los residuos virales que van quedando en el cuerpo. Por lo tanto, al tiempo que se consigue controlar la replicación viral, y con ello aumentar la esperanza de vida, se están originando unos efectos secundarios cuya manifestación podría englobarse dentro del concepto genérico del envejecimiento prematuro.

El hecho de que envejezcan con mayor rapidez y frecuencia indica que se les debe tratar de manera paralela y simultánea por una parte el sida, que es crónico y, por otro lado, su ictus, su cáncer o la enfermedad derivada de ese envejecimiento. Las consecuencias son por una parte las propias complicaciones de una actuación farmacológica cruzada y por otra, el costo de estas atenciones tanto en el tratamiento diario como en las posibles complicaciones clínicas como hospitalizaciones y demás.

Llevados estos estudios a la aplicación clínica concreta, las consecuencias son importantes. El costo actual en el Estado español de una persona infectada viene a ser de 7.000 a 8.000 euros, pero a esta cuantía ha de sumarse el del tratamiento de las complicaciones añadidas, como son ligadas a ese envejecimiento prematuro, así como al incremento de la hepatitis C que se produce.

Alrededor de 130.000 personas están infectadas por el VIH en el Estado español, incorporándose cada año entre 3.000-4.000 nuevos infectados. De ellos, el 30% tienen hepatitis C, y lo que es más grave es que no lo saben, por lo que sin quererlo son responsables del 70% de los nuevos contagios, con frecuencia combinados del VIH y del VHC (hepatitis C).

En el Simposio de Barcelona se han tratado también, como meta sumamente importante, actuar contra esta hepatitis C, actualmente los medicamentos más utilizados sólo curaban al 50% de los casos con un coste de entre 6.000 y 8.000 euros por persona, y lo que se ha anunciado han sido dos medicamentos nuevos que van a poder paliar el binomio VIH, VHC que se refuerzan mutuamente.

"Creemos que atajando la hepatitis C, además de la expansión de esta enfermedad vírica, se va a conseguir reducir nuevos infectados de sida. El tema es muy importante porque la hepatitis C sí es curable y con estos dos nuevos medicamentos podemos decir que se matan dos pájaros de un tiro", explica el doctor Xavier Forns, médico consultor de Hepatologia del Clinic de Barcelona.

Nuevos perfiles
Todos los expertos en el campo del sida dan como buena a que en el Estado entre el 30% y el 40% de las personas infectadas por VIH no saben que lo está. Mientras que estas cifras han sufrido muy pocas variaciones en los últimos años, sí hay bastantes cambios notables en las características de las nuevas personas que han contraído la enfermedad.

Según los datos presentados en el simposio el doctor Gatell asistimos a la irrupción en la infección del virus de dos grupos especialmente marcados por encima de los demás. El 40% de los nuevos infectados son varones homosexuales y otro 40% son inmigrantes que ya portaban la infección cuando llegaron al Estado español o que se han infectado recientemente aquí. Añadidos a estos dos datos está el hecho de que aproximadamente el 60% de los nuevos infectados son hombres, lo que pone de manifiesto una clara masculinazación de la enfermedad.

Esta proporción es aún mayor en los antiguos países de la Europa del Este, donde dos de cada tres personas infectadas lo desconoce, con lo que ni se medica ni toma las precauciones necesarias para evitar nuevas transmisiones. "Esta bolsa de personas no conocedoras de su enfermedad son las responsables de hasta un 70% de los nuevos casos, por lo que existen razones de salud pública para incrementar las pruebas de diagnóstico, como se hace en el Reino Unido cuando se produce un accidente de tráfico", añadió la doctora Laura Waters, del Royal Sussex County Hospital en Gran Bretaña.