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Laringotraqueobronquitis

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La laringotraqueobronquitis o Crup (también llamada síndrome de croup) es una enfermedad respiratoria que afecta a infantes y a niños jóvenes, normalmente entre los 3 meses y los 5 años y representa entre el 15-20% de todas las enfermedades respiratorias en ese grupo de edades

 

Los síntomas son principalmente respiratorios y se caracterizan por tos seca que asemeja el ladrido de una foca, estridor y dificultad para inspirar y afonía, los cuales son causados por la inflamación de la laringe alrededor de las cuerdas vocales y de las vías aéreas superiores, conllevando a un estrachamiento de las vías respiratorias. La principal causa es una infección viral y en la mayoría de los casos por el virus de la parainfluenza, aunque el crup puede ser desencadenado también por bacterias, alergias, irritantes inhalados o por el reflujo gastroesofágico.

Clasificación
El crup es considerado un grupo de enfermedades que en muchos casos resulta difícil distinguir o diferenciar. El término incluye la laringotraqueitis aguda, la laringitis espástica o espasmódica, la laringitis estridulosa y la laringitis viral o crup propiamente dicha

Epidemiología
Crup es un término anglosajón que significa llorar fuerte y es la causa más frecuente de estridor en niños, estimandose una incidencia entre un 3 y 6% de todos los niños menores de 6 años de edad. La mortalidad y la morbilidad son muy infrecuentes en la laringotraquobronquitis, viendose una recuperación en la gran mayoría de los pacientes. La prevalencia tiende a ser cerca de 2 veces más frecuente en varones que en niñas, siendo una enfermedad muy rara en pacientes mayores de 6 años.

Etiología
La causa más común de la laringotraqueobronquitis es el virus de la parainfluenza, primordialmente de tipo de 1 y 3, pero posiblemente otros virus, como el virus sincitial respiratorio, el virus de la gripe y el sarampión, y bacterias pueden causarlo. Es más frecuente durante los meses fríos, como otoño e invierno, pero puede ocurrir a lo largo de todo el año, con una predilección leve por los varones.
La respuesta inflamatoria a la infección causa la señal de socorro respiratoria, no la infección en sí mismo. Ocurre generalmente en los niños y jóvenes como sus vías aéreas son más pequeñas y formadas de otra forma que los adultos, haciéndolos más susceptibles. Hay un cierto elemento del predisposición genético pues los niños en algunas familias son más susceptibles que otros.
Una entidad conocida como crup espasmódico también ocurre, debido a los espasmos de la laringe.

Cuadro clínico
El crup habitualmente empieza con un curso de varios días de síntomas similares a los del resfriado: fiebre no muy elevada, una tos leve y secreción nasal anterior. Una vez instalada una laringotraqueobronquitis se caracteriza por una tos áspera y rasposa, comparada con un ladrido de perro, así como un signo llamado estridor, que es un sonido agudo oído durante la inhalación forzada en particular de noche.6 En la mayoría de los casos también se ve ronquera y en la mitad de los niños se acompaña con fiebre. Los casos más severos tendrán signos de dificultad respiratoria.
La tos rasposa del crup es diagnóstica, acompañada del estridor que tiende a ser provocado o empeorado por la agitación emocional del paciente. Si el estridor también se oye cuando el niño está tranquilo, el estrchamiento crítico de la vía respiratoria puede ser inminente.
Al diagnosticar la laringotraqueobronquitis es importante que el médico excluya otras causas del angostamiento de la respiración y el estridor, por ejemplo aspiración de objetos extraños y epiglotitis.

Diagnóstico
El diagnóstico de una laringotraqueobronquitis es casi exclusivamente clínico, siendo virtualmente patognomónico de la enfermedad el escuchar la tos perruna y el estridor inspiratorio. El examen físico puede variar, aunque en la mayoría de los casos se suele presentar un niño o niña agitada que prefiere sentarse erguida sobre las piernas de su representantes, que no tiende a lucir tóxica. Puede que se presente afonía por la laringitis como que puede presentarse con voz normal. Otros signos y síntomas incluyen fiebre baja, taquicardia y taquipnea, ausencia de saliveo—que lo diferencia de la epiglotitis—y en los casos más severos pueden aparecer dificultad para respirar, fatiga, irritabilidad, y cianosis.

Tratamiento
El tratamiento de un niño con crup leve puede ocurrir ambulatoriamente en su casa, colocándolo en una posición cómoda en un ambiente tranquilo, pues la fatiga, el llanto y el estrés puede empeorar un crup leve. La toma de abundantes líquidos y el uso de humidificadores fríos pueden reducir la resequedad de los conductos respiratorios superiores. Se debe evitar el uso de medicamentos para la tos, a menos que sea indicado por un facultativo especializado.
Una de las formas más simples de tratarlo es inhalando menta fresca. Este fue el único tratamiento para el croup en el siglo XIX y en gran parte del siglo XX. Los hospitales utilizan hoy un aparato de la “fuga de gas” para este propósito, pero exponer al niño al aire húmedo de la noche puede alcanzar el mismo resultado.
Alternativamente, el vapor del agua fría o un humectador tendrá un efecto similar. Estas técnicas simples pueden ayudar en algunos casos, pero pueden no ser suficientes para conseguir totalmente que una persona sea liberada de todos los síntomas, y hay evidencia muy pequeña para apoyar su eficacia.
En algunos casos de dificultad respiratoria importante, trastornos del ritmo cardíaco o desbalances ácido bases, así como otras consideraciones médicas pueden hacer que el niño sea hospitalizado para cumplir su tratamiento y vigilar sus signos vitales.

Pronóstico
El croup es una enfermedad auto limitada, pero puede dar lugar muy raramente a la muerte debido a la obstrucción de la vía aérea completa. De proceder sin complicaciones, la enfermedad cursa por 3-5 días y puede persistir por hasta 10 días, pero típicamente el pico crítico ocurre alrededor del segundo día de la enfermedad. Raramente, el croup se puede complicar (o confundir) con una traqueítis bacteriana aguda, que es más peligrosa.