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Tabaquismo y obesidad: detonantes de cáncer renal

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Los expertos indicaron que este cáncer se ubica entre el octavo y el noveno lugar como motivo de consulta

 

El tabaquismo y la obesidad son detonantes importantes para el cáncer de riñón. Si ambas condiciones conviven en una persona, las posibilidades de desarrollar dicha enfermedad suben hasta un 60% (40 y 20, respectivamente), señalaron médicos del servicio de Oncología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional de Occidente (CMNO) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco.

Los expertos indicaron que este cáncer se ubica entre el octavo y el noveno lugar como motivo de consulta en dicho servicio y comentaron que su incidencia es mayor en varones que rebasan los 40 años, en proporción de tres a una, en comparación con las mujeres de la misma edad.

Es sabido que la combustión de tabaco libera cientos de sustancias químicas potencialmente cancerígenas, de ahí que a mayor tiempo de contacto, mayor el riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer, mientras que la obesidad produce cambios hormonales que pueden conducir al carcinoma de células renales.

Aún cuando no es de los principales motivos de atención oncológica, el cáncer renal tiene un alto índice de mortalidad, esto debido a que el paciente suele llegar al especialista cuando la patología ha avanzado e inclusive ha invadido otros órganos y sistemas.

Son generalmente afecciones que se extienden a nivel de los huesos las que, tras un rastreo, permiten determinar que el tumor primario se originó en el riñón y con el tiempo invadió huesos y otros órganos y sistemas, por lo que es muy poco lo que se puede hacer en estos casos.

En este punto, los médicos señalaron que captado y atendido a tiempo, un paciente con cáncer de riñón tiene una sobrevida por arriba del 90% a cinco años. La situación cambia radicalmente si el tratamiento se inicia cuando el cáncer ha avanzado, reduciendo las posibilidades a apenas un 25% a cinco años.

Sangrado en la orina (hematuria), así como la aparición de un bulto en la región abdominal, dolor en los costados del cuerpo, sin omitir la pérdida de apetito y de peso, constituyen los principales síntomas del cáncer de riñón, que también puede dispararse por el consumo no supervisado y frecuente de medicamentos contra el dolor.

Considerando que muchos de los detonantes de este cáncer en particular son modificables, evitar el tabaquismo a la par de practicar ejercicio y alimentarse sanamente, para con ello conservar un peso saludable, así como no automedicarse contra el dolor, constituyen importantes herramientas preventivas.

Por otro lado, ante los síntomas ya referidos, es vital buscar atención médica especializada ya que, captado a tiempo, el cáncer de riñón tiene un mejor pronóstico.