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Hierro

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El organismo humano contiene alrededor de 45 mg de hierro por kg de peso. En una persona de 70 Kg. hay 4,2 gramos de hierro.

Fisiología

1) Transferrina.
2) Hemoglobina (75% del total).
3) Ferritina en hígado, bazo, médula ósea (almacén).
4) Hierro celular, 5% en el sistema enzimático oxidativo; mioglobinacitocromos y otros constituyentes celulares.

Absorción del hierro
El hierro llega como hierro Fe+++ a partir del alimento. En el estómago los ácidos lo convierten en ferroso Fe++, y en esta forma se absorbe. Sólo pasará a la sangre un 10-30% del ingerido, fundamentalmente en el estómago y el duodeno. El resto pasará a las heces. La absorción se regula en el propio intestino, al combinarse el hierro con una proteína (apoferritina) dando ferritina. Cuando todas las células intestinales están saturadas de ferritina, deja de fijarse el hierro de la luz intestinal.

La absorción y su umbral varían mucho según las necesidades. Aumentan en casos de embarazo, crecimiento, hemorragias, hiperproducción de glóbulos rojos.

Algunos factores facilitan la absorción del hierro. Por ejemplo: la vitamina C facilita la absorción del hierro mediante su acción reductora y el efecto sobre la acidez del estómago. La cantidad de ácido clorhídrico gástrico también influye en la absorción del hierro. El calcio, al combinarse con los fitatos y los fosfatos, contribuye a eliminarlos, lo que evita que estas sustancias perturben la absorción de hierro. Los grupos Sh procedentes de los aminoácidos azufrados también colaboran en la transformación de hierro férrico a ferroso, única forma en que es absorbible. Otros factores interfieren con la absorción del hierro: la gastrectomía, los síndromes de mala absorción, la diarrea, las infecciones graves, la presencia de agentes enlazantes como fosfatos, fitatos, oxalatos, el té y el café.

El hierro es transportado por la transferrina (que es una betaglobulina). Si cuando es absorbida era hierro ferroso, volverá a transformarse en hierro férrico por oxidación. El 70% no se combina con esta proteína, sino que permanece libre.

El hierro se almacena en hígado, bazo y médula ósea en forma de ferritina y de hemosiderina (óxido férrico ligado a proteína). El hierro se moviliza según las necesidades de formación de la hemoglobina. De 20 a 25 mg diarios en la síntesis de la hemoglobina.

El hierro se excreta en las heces. De 0,2 a 0,5 mg/día.
Una pequeña cantidad se pierde por la orina: 1 mg. En la menstruación se pierden unos 20 mg. El hierro que proviene de la destrucción de los hematíes que viven unos 120 días, es reciclado casi en su totalidad (90 %). Diariamente, sólo se puede presintetizar un uno por ciento del total de la hemoglobina corporal, para lo que se necesitan 20 mg de hierro. La mayor parte del cual se obtiene a partir de la hemoglobina de los glóbulos rojos destruidos. Sólo se precisa un miligramo para suplir las pérdidas urinarias, que debe entrar a partir de la dieta.

Función
La esencial del hierro es la formación de hemoglobina. El hierro es el núcleo de la molécula proteica hem. Por lo tanto, el hierro es esencial para el transporte del oxígeno en el organismo. El hierro interviene además en diversos sistemas enzimáticos: Oxidación de glucosa para la producción energética. Forma parte de los citocromos que se utilizan en las cadenas oxidativas productoras de ATP.

También participa en los enzimas flavínicos deshidrogenasa y transportadores de electrones, actuando como acelerador enzimático. Es un cofactor en los enzimas xantino-oxidasa. Se considera que hierro es un normalizador del metabolismo enzimático.

Necesidades
En el recién nacido hay una reserva de hierro que dura unos 3 ó 6 meses, almacenada en el hígado. La leche no suministra hierro y si la lactancia se prolonga debe suplementarse con alimentos ricos en hierro (6-15 mg/día).

  •  Niños de 1-3 años: 15 mg/día. 
  •  Niños de 3-12 años: 10 mg/día. 
  •  Niños de 12-18 años (varón): 18 mg/día. 
Las necesidades de hierro aumentan en el crecimiento y en el embarazo: 30-60 mg de hierro diarios como suplemento, a partir del segundo trimestre.
  • En el adulto masculino la dieta debe aportar 10 mg/día. 
  • En la mujer adulta unos 18 mg/día debido a la menstruación. 
En general, la dieta contiene más hierro del necesario, pero si es de 2.000 calorías para una vida sedentaria, puede haber déficit.

Dónde se encuentra?
Vísceras, hígado, carne, yema de huevo, trigo entero, marisco, verduras, nueces, legumbres, berros, zanahoria, avena, espinaca, avellana, almendras, centeno, dátil, arroz, lentejas, lechuga, cebada, puerro, coles, patata, espárragos, maíz, castañas, guisantes, judías, ciruelas, cerezas, albaricoque, manzana, pera, naranja, fresa, frambuesa, escarola, perejil, polen.

Déficit
Puede haber una anemia del lactante si no se suministra hierro a partir de los tres o seis meses.
La anemia hipocrómica por falta de hierro puede deberse a:

  • déficit en la dieta
  • pérdida de sangre excesiva
  • incapacidad para formar hemoglobina en ausencia de otros factores necesarios, como: B12 (anemia perniciosa), ácido fólico (anemia megaloblástica), carencia de ácido clorhídrico en el estómago, presencia de inhibidores de la absorción ya vistos.
  • Es muy frecuente en mujeres la anemia debida a pérdidas menstruales. Un estudio de la HISTA ha demostrado que una mujer de cada 6 tiene reservas nulas de hierro, y tres cuartas partes tienen reservas incompletas. La muestra de mujeres estudiadas poseía un alto nivel sociocultural y estaban todas en edad de procrear.

En el sexto mes de embarazo el 61% de las francesas y el 81% de las inmigradas presentaban carencia de hierro. El gasto de hierro que supone el embarazo sólo sería recuperable a los 3 años, lo que podría jugar un papel importante en la fatiga y en la disminución de la resistencia de la joven madre en relación con las infecciones.
Las carencias de hierro se detectan gracias a una clasificación radioinmunológica de la ferritina en el suero.

Exceso
Puede haber exceso de hierro por las causas siguientes:
  • Destrucción masiva de glóbulos rojos (paludismo, anemia hemolítica).
  • Aporte excesivo de hierro, como por ejemplo en el caso de los bantúes, que cocinan en recipientes de hierro y se alimentan fundamentalmente de maíz, que tiene pocos fosfatos para ligar el hierro e impedir su absorción.
  • Exceso de transfusiones.
  • La hemacromatosis, probablemente genérica, más frecuente en los hombres, cursa con acúmulos de hierro en tejido, pigmentación bronceada, alteración hepática y diabetes grave.
  • El exceso de aporte también puede provenir de una ingesta excesiva de vinos baratos, sidra, o por ingesta abusiva de fármacos a base de hierro.
  • En los casos de exceso que aporte el mecanismo de control de absorción descrito anteriormente, el organismo se vería desbordado y como no tiene apenas medios de liberarse del hierro una vez éste se encuentra dentro de él, aparece la siderosis. La siderosis se acompaña de cirrosis hepática.